miércoles, 6 de abril de 2011

¿Qué haría por tí?

Anoche salí a dar un paseo por Ciudad Universitaria. Hacía buena temperatura y necesitaba despejar un poco la mente, respirar aire fresco y perderme un poco. Mientras cruzaba el puente de la Rotonda de Cisneros decidí pararme y observar el tráfico. Coche arriba, moto para abajo... todo el mundo con prisas. No era el lugar apropiado para pensar. Subí por la Avenida de la Complutense y dejando Odontología y Medicina me senté en un banco de piedra delante de la fachada de Farmacia. Era un lugar tranquilo, sin mucha gente, tan sólo algunos que salían retardados de clase y se sumergían en el metro. Olía a hierba mojada, a primavera. Y fue cuando me pregunté qué sería capaz de hacer por ti. Pregunta difícil aunque no retórica. Como siempre llevo unas hojas sueltas y un pilot en el bolsillo me puse a escribir. Y salió esto:
  • Escucharte cada segundo.
  • Hacerte sonreír. 
  • Mirarte a los ojos y decirte todo lo que siento.
  • Luchar por tu felicidad...
Salieron otras muchas que es mejor no decirlas aquí. Pero lo realmente importante fue el saber que entregaría mi vida por ti; darte todo lo que tengo; lo que soy. Tal y como se oye. Entrega... gran vocablo que contigo se llena de significado...Ahí supe que sentía realmente; aunque aún no sé ni como actuar. Abrí mi corazón y la suave brisa escuchó qué decía, guardando el secreto hasta que un día, sea capaz de confesártelo; frente a frente, sin miedos, con sinceridad; con esperanza.
Guardé esas hojas, bien dobladas; me levanté y volví a mi habitación, esperando una vez más el instante adecuado, las palabras precisas...

2 comentarios:

  1. Leyendo tu post recordé algo que una vez publique en mi blog. Desconzco su autor pero tal vez te interese.

    Riesgo es libertad.

    Reir es correr el riesgo de parecer tonto.

    Llorar es arriesgarse a parecer sentimental.

    Acercarse a otro ser es arriesgarse a comprometerse.

    Mostrar emoción es arriesgarse a que se nos conozca.

    Someter a la gente tus ideas y sueños es ponerlos en riesgo.

    Amar es correr el riesgo de no ser correspondido.

    Vivir es arriesgarse a morir.


    En toda esperanza hay el riesgo del desespero.

    En todo intento el riesgo de fracasar.

    Pero los riesgos se han de tomar, pues el mayor peligro en esta vida es no arriesgar nada, porque el que nada arriesga, nada hace, nada tiene, nada es.

    Tal vez puede ahorrar sufrimiento y dolor, pero a fin de cuentas no podrá aprender, ni sentir, ni cambiar, ni crecer, ni amar, ni vivir.

    Encadenado por las certidumbres será un esclavo, sacrificando el ser libre.

    Sólo arriesgando se consagra la libertad.


    -Anónimo-

    ResponderEliminar
  2. Hola AKE¡¡ en primer lugar perdona la tardanza en contestar; y en segundo: me encantaron esos versos; un genio quien los escribiese.

    "Sólo arriesgando, se consagra la libertad"

    Felices "vacas"

    ResponderEliminar