viernes, 11 de febrero de 2011

Yo nunca celebro San Valentín


Se acerca el 14 de febrero, día de los enamorados. Para algunos es uno de los días más especiales del año; para otros (entre los que me incluyo) simplemente un día más. Si os soy sincero, yo le cambiaría el nombre: "día de El Corte Inglés" por ejemplo (con todo mi respeto a esta gran empresa) Un día para comprar cajas de bombones, osos de peluches, el tradicional ramo de rosas u otro detalle para esa persona especial que tenemos a nuestro lado.
Los que realmente me conocen saben que soy muy romántico; soy de esos chicos tontorrones que se ponen colorados con cualquier cosa y tienen un corazón tierno. Como decía... un tontorrón (en el buen sentido). Pero a pesar de esto, no creo mucho en San Valentín. ¿Por qué? Sencillamente porque el año tiene 365 días, osea, 365 oportunidades para demostrar a esa persona que la quieres de verdad. Un 14 de febrero es un momento para un detalle (yo soy de regalar rosas blancas y un libro) Pero el año me brinda alrededor de 8700 horas para hacer especial a la persona con la que comparto mi vida.
Al hilo de esto... Demostrar a una persona que le queremos no supone estar cual "lapa empalagosa" las 24 horas. Querer a esa persona es mucho más:

  • Es apoyarla en los momentos más difíciles
  • Es escucharla cuando te necesita realmente
  • Es sentir lo que ella siente
  • Es hacerla feliz
  • Es descubrir que no puedes ser feliz sin ver sus ojos cada mañana
  • Es comprender que para tí, ella lo es todo; y que sin ella... no eres nada.
Por esto yo nunca celebro San Valentín. Lo que es un día, yo lo divido en 365 momentos especiales a repartir poco a poco, y así demostrar lo que verdaderamente siente mi corazón. Porque un día es un día... pero el amor, es para toda la vida. 
¿Y vosotros cómo lo veis?

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