jueves, 6 de enero de 2011

La ilusión nunca se pierde

Anoche estuve en la Cabalgata de Reyes de Linares (la de Bailén es “sencilla” por decirlo finamente) y pude ver algo que echaba de menos: la ilusión de los más pequeños. Pasaban por delante grandes tigres, hipopótamos, los pitufos, bob esponja, y cómo no, los Reyes Magos. Fue entonces cuando los ojos de los niños se iluminaban de una forma muy especial, siendo capaces de transmitirnos, a los más grandes de la casa lo que sentían en aquellos momentos.
La noche del 5 al 6 de enero es una noche mágica. En ella reinan la felicidad, la ilusión, la inocencia. Hace posible que los mayorcitos volvamos a ser niños, volvamos a pelearnos por esos caramelos y globos, o nos despertemos a la mañana siguiente y corriendo abramos los regalos.
Os voy a confesar algo. En estos días, sencillamente, vuelvo a tener 5 años. Viajo 16 años atrás y siento esa ilusión, esos nervios por saber qué ocultan esos regalos… Por cierto, nunca sé lo que me regalan por reyes; siempre echo mi carta al buzón pero al final me acabo encontrando con alguna sorpresa, cosa que me encanta.
Me alegra que los “enanos” transmitan la ilusión a los mayores; esa ilusión que con la edad perdemos porque se llena nuestra cabeza de preocupaciones, trabajo, deberes… Pero ¡por Dios!.. por un día da gusto tener 5 años…

Espero que los Reyes os hayan traído muchos regalos (y carbón dulce… que está riquísimo) y lo más importante: espero que nunca dejéis de soñar. Que la ilusión permanezca siempre en vuestro corazón.

Feliz día de reyes amigos.

2 comentarios:

  1. Precioso regalo el que nos haces por Reyes. A mí se me van a caer los dientes como a algunos de esos inocentes niños... sólo me han traído carbón.

    Un abrazo.

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  2. Bueno donde esté un buen pedacito de carbón dulce después de comer jejee... Te lo habrán traído pero no te lo mereces.. los reyes también se equivocan¡¡

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