domingo, 31 de octubre de 2010

El paso del tiempo

Anoche, mientras daba las últimas puntadas a "Reflexiones" me dio por pensar, (de forma genérica) en la vida: en el pasado, presente y en el incierto futuro. Escuchando "Yesterday" tomé las primeras notas de lo que ahora quiero compartir con vosotros.
Eché la vista atrás y me zambullí en mis recuerdos. Poco a poco llegué a un punto en el que la mayoría coincidimos. Hemos tenido buenos y malos momentos. Los primeros, los guardamos celosamente para no olvidarlos nunca; sin embargo, a la hora de tener en cuenta los segundos la pregunta que resurge dentro de cada uno es común al resto: ¿Por qué paso esto? ¿Por qué a mí?
Personalmente me hago esa pregunta a diario, sobre todo en circunstancias especiales que viví no hace tanto: la pérdida de un ser querido. Son los peores momentos que podemos pasar y siempre renace el mismo interrogante: ¿Por qué?. La respuesta es a su vez una incógnita, un misterio dificil de explicar. Por más que intentamos dar respuesta no encontramos una que sea certera. Las cosas pasan, los hechos acaecen. Pero de ellos, aunque parezca imposible, siempre hay que tratar de sacar algo en positivo; algo que te ayude a seguir adelante. Madurar, reflexionar, fortalecernos, levantarnos de la caída, confiar en uno mismo, luchar.
Las cosas no volverán a ser lo que eran. El pasado está escrito y es imborrable, pero mi presente y mi futuro los escribo yo, aprendiendo (evidentemente) de las lecciones del pasado. El presente prefiero vivirlo "a tope" Como bien se decía hace unos siglos: Carpe Diem, Tempus Fugit. Y decían bien. Aprovecha el momento, porque el tiempo vuela y las horas que pasan ya no regresan.


Collige, virgo, rosas
dum flos novas et nova pubes
et memor esto aevumsic
properare tuum

En cada instante de mi vida aplico este principio enlazándolo a la vez con la libertad, conciencia, y el sentido de la responsabilidad. Como decía quiero vivir "a tope" el presente, pero en cada momento y a tenor de las circunstancias que concurran debo actuar de una forma u otra, siempre con sentido común. Cuando toca estudiar hay que hacerlo; cuando toca salir por Madrid, también. 
Y esto es así, porque con mis actos en el presente, marco de alguna forma las primeras líneas del futuro. Un futuro que ahora veo incierto, pero que voy labrando con esfuerzo y esmero. Ahora dislumbro en la lejanía del tiempo unas oposiciones pero ya estoy comenzando a trabajar y sembrar los frutos venideros.
El futuro amigos, no está escrito; lo escribimos nosotros; todos y cada uno. Ante nosotros se abre un mañana lleno de interrogantes; no lo niego. Pero ya podemos dar los primeros pasos para encontrarles una respuesta.

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